La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) resuelve una de las dudas más frecuentes en el alquiler: ¿quién paga cuando se estropea la lavadora o el lavavajillas? La respuesta, según el artículo 21, es que el inquilino puede asumir el coste si la avería se debe al desgaste por uso cotidiano. Sin embargo, la práctica revela que esta norma, aparentemente sencilla, es fuente constante de conflictos entre arrendadores e inquilinos. Con el mercado del alquiler en máximos históricos de precios y una oferta cada vez más reducida, cualquier gasto imprevisto puede desequilibrar las finanzas de los hogares. Por eso, entender los matices de la LAU y prepararse para la próxima reforma legislativa es más importante que nunca.

El panorama general: un mercado bajo presión

Lavadora rota en alquiler: la LAU aclara quién paga y cómo evitar conf

El mercado del alquiler en España sigue tensionado por la escasez de oferta y el encarecimiento de los precios. Según datos del INE, los alquileres han subido más del 20% en los últimos cinco años, mientras que la construcción de nuevas viviendas no logra recuperar los niveles previos a 2008. En este contexto, cualquier gasto imprevisto, como una reparación doméstica, puede desequilibrar las cuentas de los inquilinos. La tasa de esfuerzo —el porcentaje de ingresos destinado al alquiler— supera el 35% en muchas ciudades, muy por encima del 30% recomendado. Para los propietarios, la rentabilidad también se resiente: los costes de mantenimiento y las reparaciones imprevistas reducen el margen neto, especialmente en viviendas antiguas.

La LAU, aprobada en 1994 y modificada varias veces, establece un marco de derechos y obligaciones que a menudo genera confusión. El artículo 21 es claro: el propietario debe garantizar la habitabilidad de la vivienda, pero las pequeñas reparaciones derivadas del uso ordinario corren por cuenta del inquilino. Esta distinción, sin embargo, no siempre es fácil de aplicar en la práctica. ¿Qué se considera "pequeña reparación"? ¿Hasta qué importe? ¿Y si el electrodoméstico tiene más de diez años? La ley no ofrece respuestas precisas, lo que obliga a jueces y tribunales a interpretar caso por caso. En 2025, los juzgados de primera instancia de Madrid y Barcelona registraron un aumento del 15% en litigios sobre reparaciones domésticas, según datos del Consejo General del Poder Judicial.