El nido de amor se ha derrumbado. En 1960, más de la mitad de los estadounidenses llegaban a los 30 años casados y con casa propia. Hoy, apenas el 12% cumple ese perfil, según un nuevo análisis de Realtor.com sobre datos de la Oficina del Censo. Esta caída no es solo una curiosidad sociológica: es una señal de alarma para el mercado inmobiliario, la acumulación de riqueza generacional y la salud fiscal del país.

El panorama general

Amor y ladrillo: El fin del nido nupcial sacude la economía

El colapso del "nido nupcial" —esa primera vivienda que compraban los recién casados— refleja dos fuerzas imparable: el retraso en la edad del matrimonio y una crisis de asequibilidad que no da tregua. En 1960, el 75% de los jóvenes de 25 a 34 años estaban casados; hoy solo el 38%. Al mismo tiempo, la relación precio-ingreso de la vivienda pasó de 2.14 en 1960 a 5 en la actualidad. Eso significa que la casa típica cuesta cinco veces el ingreso familiar, frente a poco más del doble hace seis décadas.

pareja joven frente a una casa con cartel de 'se vende'
pareja joven frente a una casa con cartel de 'se vende'

El déficit de vivienda en EE.UU. se estima entre 4.03 millones (Realtor.com) y hasta 10 millones (Casa Blanca). Esta escasez estructural presiona los precios al alza y hace que el sueño de la casa propia se aleje para las generaciones más jóvenes. Hannah Jones, analista senior de Realtor.com, señala que la asequibilidad es el factor que a menudo retrasa el matrimonio y la formación de familias, creando un círculo vicioso. Además, el aumento de los costos de construcción —por inflación de materiales y escasez de mano de obra— ha limitado la oferta de viviendas nuevas, especialmente las de entrada. Los constructores se han centrado en viviendas de lujo, donde los márgenes son mayores, dejando un vacío en el segmento asequible que necesitan los compradores primerizos.