El litio es el nuevo oro blanco, y el ébola, un fantasma que no se va. Dos noticias de esta semana resumen las tensiones del momento: la promesa de una tecnología que podría abaratar las baterías del futuro y el resurgir de un virus letal en el corazón de África. Ambas historias, aunque distantes, comparten un mismo telón de fondo: la fragilidad de los sistemas globales y la urgencia de innovar.

El panorama general

Litio y ébola: dos crisis que marcan el pulso de 2026

El mundo necesita litio. Miles de millones de baterías para vehículos eléctricos y almacenamiento de energía dependen de él. Pero extraerlo es caro y contaminante. Hasta ahora. Un equipo del MIT ha publicado en *Science* un método que utiliza un ácido débil para disolver minerales de silicato, liberando no solo litio, sino también alúmina y sílice. Yet-Ming Chiang, profesor del MIT y coautor del estudio, afirma: "A escala, creemos que será la forma más barata de obtener litio en el mundo". La startup Rock Zero ya está comercializando la tecnología.

mina de litio al aire libre
mina de litio al aire libre

Mientras tanto, en la República Democrática del Congo, el 5 de mayo se encendieron las alarmas. Cuatro trabajadores sanitarios murieron en cuatro días por una enfermedad desconocida. Las pruebas en Kinshasa revelaron al culpable: el virus Bundibugyo, una de las causas del ébola. A diferencia de otros brotes recientes, este está resultando difícil de controlar. Jessica Hamzelou, de *MIT Technology Review*, explica que la combinación del virus, los tratamientos disponibles y el entorno local hacen que la situación sea más grave que otros brotes, como el de hantavirus en un crucero hace unas semanas.