La ocupación hotelera en Estados Unidos subió un 4,4% interanual durante la primera semana de enero de 2026. La tarifa diaria promedio alcanzó los US$175,47, y el ingreso por habitación disponible (RevPAR) se disparó un 7,9% hasta los US$88,65. Son datos de CoStar, pero el mercado se pregunta si esto es el inicio de una recuperación sólida o solo un rebote técnico después de un 2025 débil.
El panorama general

El sector hotelero estadounidense arrastraba un 2025 mediocre. La ocupación se mantuvo por debajo de los niveles prepandemia, y la demanda corporativa y de grupos no terminaba de despegar. Enero suele ser un mes de baja actividad por el clima y el fin de la temporada navideña, por lo que estos números deben leerse con cautela. Sin embargo, el incremento de 4,4% en ocupación es la mayor subida interanual registrada en semanas comparables desde 2019.
El gráfico de STR muestra que la media móvil de cuatro semanas de ocupación (línea roja de 2026) aún está por debajo de la mediana histórica (línea azul) y muy lejos del récord de 2018 (línea negra discontinua). Pero la tendencia es positiva: la ocupación suele aumentar estacionalmente en los próximos meses, impulsada por viajes de negocios y eventos. La clave será si esa subida se mantiene o si el mercado vuelve a caer como en 2025.
“La ocupación hotelera subió 4,4% interanual en la primera semana de 2026, pero el mercado sigue sin alcanzar los niveles prepandemia.”
Cifras clave
- Ocupación: 50,5%, un aumento del 4,4% respecto a la misma semana de 2025.
- Tarifa diaria promedio (ADR): US$175,47, un 3,4% más que el año anterior.
- RevPAR: US$88,65, un incremento del 7,9% interanual, impulsado tanto por la mayor ocupación como por el alza de tarifas.
- Comparativa histórica: La media de cuatro semanas de ocupación se sitúa por debajo de la mediana y del récord de 2018.
- Estacionalidad: Se espera que la ocupación aumente en las próximas semanas, siguiendo el patrón estacional típico.
Por qué importa
El aumento de la ocupación y el RevPAR es una buena noticia para los operadores hoteleros, que vieron cómo 2025 se cerraba con cifras planas o negativas. Pero el dato tiene matices. La semana analizada incluye el Año Nuevo, lo que puede distorsionar la comparativa. Además, la ocupación absoluta del 50,5% sigue siendo baja para un enero normal, lo que sugiere que la demanda aún no se ha recuperado del todo.
Los ganadores claros son los hoteles de gama alta y media, que lograron subir tarifas. Los perdedores podrían ser los hoteles económicos, que compiten con plataformas como Airbnb y tienen menor poder de fijación de precios. También preocupa la debilidad del segmento corporativo, que no termina de repuntar pese al fin del trabajo remoto en muchas empresas.
El mercado de REITs hoteleros reaccionó con cautela. Los inversores saben que una semana no hace tendencia, pero el dato refuerza la narrativa de que el sector está tocando fondo. Si la tendencia se consolida, podríamos ver un aumento en las valoraciones de activos hoteleros y nuevas transacciones.
Qué significa para usted
Si es inversor en hoteles o REITs hoteleros, este dato es una señal temprana de que la demanda está mejorando. Sin embargo, no se apresure a comprar: espere a ver los datos de febrero y marzo, que son más representativos de la demanda real.
- 1Para operadores hoteleros: Ajusten sus estrategias de precios para capturar la demanda creciente, especialmente en segmentos de negocios y grupos. No descuiden la eficiencia operativa, ya que los costos laborales siguen altos.
- 2Para viajeros corporativos: Las tarifas hoteleras podrían seguir subiendo si la demanda se acelera. Bloqueen tarifas con antelación si planean viajes en el segundo trimestre.
- 3Para inversores inmobiliarios: Este repunte podría hacer que los activos hoteleros sean más atractivos, pero revisen la exposición a deuda y las tasas de capitalización antes de invertir.
Qué vigilar a continuación
Los próximos datos semanales de STR serán cruciales para confirmar la tendencia. La semana que termina el 10 de enero de 2026 (sin el efecto Año Nuevo) dará una imagen más clara. También habrá que estar atentos a la publicación de resultados trimestrales de las grandes cadenas hoteleras, como Marriott e Hilton, que ofrecerán perspectivas sobre la demanda corporativa y de grupos.
Otro factor a vigilar es la política monetaria de la Reserva Federal. Si las tasas de interés se mantienen altas, el costo de financiamiento para nuevos proyectos hoteleros seguirá siendo elevado, lo que limitará la oferta y podría sostener las tarifas. Por el contrario, un recorte de tasas estimularía la inversión y la demanda.
El balance final
La subida del 4,4% en ocupación hotelera es un rayo de esperanza para un sector que venía de un 2025 complicado. Pero no canten victoria todavía: la estacionalidad y los efectos de calendario pueden estar inflando las cifras. Si la tendencia se confirma en las próximas semanas, estaremos ante el inicio de un ciclo alcista. Si no, será solo un espejismo en un mercado que sigue buscando su rumbo. En cualquier caso, el dato merece atención: el sector hotelero suele anticipar la salud del consumo y la economía en general.
Contexto adicional y perspectivas
Para entender mejor el momento actual, es útil comparar con ciclos anteriores. En 2019, la ocupación hotelera en enero promediaba alrededor del 55%, mientras que en 2020 cayó al 45% por la pandemia. La recuperación posterior fue desigual: en 2021 se alcanzó el 48%, en 2022 el 52%, y en 2023 el 51%. El 2024 cerró con un 49%, y 2025 con un 50%. El 50,5% de esta semana, aunque superior al año anterior, sigue estando por debajo del promedio de 2019. Esto indica que la demanda aún no ha recuperado su pico prepandemia.
El segmento de lujo ha sido el más resiliente, con ADR superiores a US$300 en propiedades de alta gama. Sin embargo, la ocupación en este segmento también ha caído ligeramente en 2025, lo que sugiere que incluso los viajeros de alto poder adquisitivo están siendo más cautelosos. Por otro lado, los hoteles de presupuesto han visto una contracción en la demanda debido a la competencia de alojamientos alternativos y al aumento de los costos operativos.
Implicaciones para los inversores
Los REITs hoteleros, como Host Hotels & Resorts y Park Hotels & Resorts, han mostrado una volatilidad significativa en los últimos meses. El índice FTSE Nareit Equity Hotels cayó un 8% en 2025, pero ha subido un 3% en lo que va de 2026. Este repunte podría ser una oportunidad para inversores con horizonte de largo plazo, pero es crucial monitorear los fundamentos. Las tasas de capitalización (cap rates) para hoteles han aumentado al 8,5% en promedio, frente al 7,2% de 2022, lo que refleja un mayor riesgo percibido. Si la ocupación continúa mejorando, las cap rates podrían comprimirse, generando plusvalías.
Catalizadores a corto plazo
- Temporada de conferencias: Febrero y marzo son meses clave para eventos corporativos y convenciones. Ciudades como Las Vegas, Orlando y Chicago podrían ver un aumento significativo en la demanda.
- Política de visados: La administración actual ha simplificado los visados de negocios para viajeros de India y China, lo que podría impulsar la demanda internacional.
- Inflación y costos: Los costos de alimentos y bebidas en hoteles han subido un 6% interanual, lo que presiona los márgenes. Los operadores deberán equilibrar subidas de tarifas con la retención de clientes.
Conclusión práctica
Para los operadores, la recomendación es clara: invertir en tecnología de gestión de ingresos para optimizar tarifas en tiempo real. Para los inversores, diversificar entre segmentos: los hoteles de gama media-alta en mercados primarios ofrecen mejor perfil riesgo-rendimiento que los económicos en mercados secundarios. Y para los viajeros corporativos, negociar tarifas corporativas anuales antes de que suban más.
El sector hotelero está en un punto de inflexión. Los datos de enero son alentadores, pero la prudencia sigue siendo la mejor aliada. La verdadera prueba llegará en marzo, cuando se disipen los efectos estacionales y se pueda evaluar la demanda subyacente.

