Uno de los mayores inversores inmobiliarios del mundo está desmantelando su presencia en Washington DC. Brookfield ha estado vendiendo edificios de oficinas en el área durante meses, y ahora una fuente que dejó la empresa revela que también ha estado despidiendo personal y se prepara para cerrar casi todas sus operaciones en la ciudad.
El panorama general

La salida de Brookfield de la capital estadounidense no es un hecho aislado. Es la señal más clara hasta ahora de que el mercado de oficinas en DC está en una crisis profunda, agravada por el aumento del teletrabajo y la incertidumbre política. El distrito financiero, que alguna vez fue un imán para inquilinos gubernamentales y lobistas, ahora enfrenta tasas de desocupación récord y valores en caída libre. Según datos de CBRE, la tasa de desocupación de oficinas en DC alcanzó el 22.5% en el primer trimestre de 2026, la más alta en dos décadas. Los precios de venta por pie cuadrado han caído un 35% desde su pico de 2019.
Brookfield, con más de $800 mil millones en activos bajo gestión globalmente, había sido un pilar en DC. Su decisión de vender The Yards, un complejo de oficinas de última generación en el Navy Yard, es un aldabonazo. El proyecto, que incluye espacios para la Agencia de Seguridad Nacional y otras entidades, representa una apuesta fallida por el regreso a la oficina. The Yards, desarrollado en fases desde 2015, cuenta con 1.5 millones de pies cuadrados de espacio para oficinas, pero su tasa de ocupación ha caído al 68% desde el 92% en 2020. La venta podría generar pérdidas significativas para Brookfield, que invirtió más de $400 millones en el proyecto.
“La retirada de Brookfield de Washington DC es la canaria en la mina de carbón para el mercado de oficinas en ciudades dependientes del gobierno.”
Cifras clave
- Despidos masivos: La fuente confirmó que Brookfield ha reducido significativamente su plantilla en DC, pasando de unos 80 empleados a menos de 20 en los últimos 18 meses. El equipo de gestión de activos y arrendamientos ha sido el más afectado.
- Venta de activos: The Yards, un desarrollo de oficinas de última generación, está en el mercado. No se ha fijado precio, pero las valoraciones han caído drásticamente. Se estima que el valor de mercado actual ronda los $250 millones, frente a los $600 millones de 2019.
- Presencia reducida: Brookfield pasa de ser un actor principal a casi desaparecer del mercado de DC, un giro radical para un gigante global. La empresa aún posee algunos edificios, pero planea venderlos en los próximos 12 meses.
- Cartera en declive: La empresa ha estado vendiendo edificios de oficinas en el área durante meses, buscando salir de posiciones que ya no considera rentables. En 2025, vendió tres propiedades en el centro de DC por un total de $180 millones, un 40% menos que su valor contable.
- Impacto en el mercado: La salida de Brookfield podría desencadenar una ola de ventas forzadas por parte de otros propietarios, presionando aún más los precios. Se estima que el 15% de los edificios de oficinas en DC están en riesgo de impago de préstamos.
Por qué importa
La salida de Brookfield no solo afecta a DC. Es una advertencia para otras ciudades con alta exposición gubernamental, como Sacramento, Austin o Ottawa. El modelo de arrendamiento a entidades públicas, considerado estable durante décadas, ahora muestra grietas. Los inquilinos gubernamentales están reduciendo espacio, adoptando el teletrabajo y renegociando contratos a la baja. La Administración de Servicios Generales (GSA) ha reducido su huella de oficinas en un 18% desde 2020, y se espera que continúe disminuyendo.
Los perdedores son claros: propietarios de edificios de oficinas en DC, prestamistas expuestos a esos activos y empleados del sector inmobiliario local. Los ganadores potenciales: inversores oportunistas que compren activos en dificultades a precios de liquidación, y ciudades que atraigan a inquilinos privados en crecimiento. Sin embargo, el mercado de DC es único debido a su dependencia del gobierno federal, que representa el 30% del espacio de oficinas alquilado. Cualquier recuperación requerirá una diversificación significativa de la base de inquilinos.
Brookfield está tomando una decisión racional: cortar pérdidas antes de que el mercado se deteriore más. Pero su salida acelera ese deterioro, creando un círculo vicioso de desocupación y caída de valores. Los prestamistas, como bancos regionales y fondos de deuda, enfrentarán pérdidas crecientes a medida que los propietarios no puedan pagar sus hipotecas. Se estima que $2.5 mil millones en préstamos de oficinas en DC vencerán en 2026, y muchos podrían entrar en default.
Qué significa para usted
Para inversores inmobiliarios: Si tiene exposición a oficinas en DC, considere salir o renegociar deudas. El mercado podría tardar años en recuperarse, y la salida de un jugador como Brookfield es una señal de que los fundamentos siguen débiles. La tasa de desocupación podría alcanzar el 30% antes de estabilizarse, según proyecciones de Moody's Analytics.
- 1Evalúe su cartera: Revise si tiene activos de oficinas en DC o ciudades similares. Diversifique hacia sectores como industrial o multifamiliar. El sector industrial en DC ha visto un aumento del 12% en los alquileres en el último año, mientras que las oficinas han caído un 8%.
- 2Busque oportunidades de distressed: Los inversores con efectivo pueden encontrar gangas en activos que Brookfield y otros están vendiendo, pero solo si tienen paciencia para esperar una recuperación. Considere comprar deuda en el mercado secundario con descuentos del 30-50%.
- 3Monitoree las tasas de interés: Si la Fed recorta tasas, podría aliviar la presión sobre valores, pero no resolverá el problema estructural de la demanda de oficinas. Un recorte de 50 puntos básicos podría reducir el costo de financiamiento, pero no revertirá la tendencia de desocupación.
- 4Considere la conversión de uso: Algunos edificios de oficinas en DC están siendo convertidos a residencial o laboratorios. Evalúe si sus activos son candidatos para una reconversión, aunque los costos pueden ser altos (entre $200 y $400 por pie cuadrado).
Qué vigilar a continuación
La venta de The Yards será un termómetro del mercado. Si Brookfield logra un precio cercano a las valoraciones previas a la pandemia, podría estabilizar el sentimiento. Si no, se confirmará que el mercado de oficinas en DC está en caída libre. Se espera que la venta se cierre en el cuarto trimestre de 2026, y los posibles compradores incluyen fondos de inversión inmobiliaria (REITs) y firmas de capital privado.
También esté atento a otras ventas de Brookfield en el área. La empresa podría desprenderse de más activos, lo que inundaría el mercado y presionaría aún más los precios. Además, monitoree las renovaciones de arrendamientos federales: la GSA tiene 12 contratos importantes que vencen en 2026, y su decisión de renovar o reducir espacio será clave.
En resumen
Brookfield está abandonando Washington DC, vendiendo The Yards y despidiendo personal. Es una señal de que el mercado de oficinas en ciudades con alta dependencia gubernamental está en crisis. Para los inversores, es momento de ser cautelosos con oficinas y buscar oportunidades en otros sectores. La próxima venta de The Yards será un indicador clave de hacia dónde se dirige el mercado.
El mensaje es claro: el teletrabajo y la incertidumbre política han transformado para siempre el mercado de oficinas en DC. Quien no se adapte, quedará fuera. La pregunta ahora es si otros gigantes inmobiliarios seguirán el ejemplo de Brookfield, acelerando la reestructuración del sector.


