Dos de las mayores patronales de la ingeniería privada en España, Tecniberia y CÍES, han firmado un acuerdo marco de colaboración. El objetivo: defender los intereses de las empresas del sector, mejorar las condiciones de sus profesionales y presentar un frente unido ante las administraciones públicas. La alianza, que representa a más de 3.000 compañías y 200.000 trabajadores, busca aumentar la capacidad de negociación en un momento clave para la economía española, marcado por la ejecución de los fondos Next Generation y la reforma de la contratación pública.
El panorama general

El acuerdo, rubricado por Joan Franco (presidente de Tecniberia) e Ignacio Sánchez de Mora (presidente de CÍES), aborda reivindicaciones históricas del sector. Entre ellas, destaca la lucha contra la competencia desleal de los medios propios de las administraciones públicas y la mejora del sistema de licitaciones. Las dos organizaciones representan a más de 3.000 empresas de ingeniería, consultoría y servicios tecnológicos en España, un sector que factura anualmente alrededor de 12.000 millones de euros y emplea a más de 200.000 profesionales cualificados. La unión llega en un momento en que la ingeniería española busca consolidar su prestigio internacional y captar más proyectos de infraestructura, especialmente en el marco de los fondos europeos Next Generation. La fragmentación del sector había sido un obstáculo para negociar con las administraciones y para competir en licitaciones internacionales. Con esta alianza, las empresas esperan tener más peso en la negociación de la nueva Ley de Contratos del Sector Público, que el Gobierno prevé aprobar en 2027.
“"Este acercamiento nos va a permitir ser más fuertes en la defensa de los intereses de nuestras empresas", afirmó Joan Franco durante la firma. Ignacio Sánchez de Mora añadió: "La unión nos da una voz única para reclamar condiciones justas y transparentes en las licitaciones".”
El contexto macroeconómico también juega a favor. España recibirá más de 160.000 millones de euros en fondos europeos hasta 2026, de los cuales una parte significativa se destinará a infraestructuras de transporte, energía y digitalización. Las ingenierías privadas quieren asegurarse de que estos contratos no sean acaparados por los medios propios de las administraciones, que según las patronales operan con ventajas competitivas injustas al no estar sujetos a las mismas obligaciones fiscales y laborales.
Cifras clave
- Más de 3.000 empresas: Es la base asociada combinada de ambas patronales, que abarcan desde grandes consultoras como Acciona, Ferrovial o Sener hasta pymes tecnológicas especializadas en digitalización y sostenibilidad.
- Facturación sectorial estimada: 12.000 millones de euros anuales, según datos del sector, aunque el acuerdo no proporciona cifras exactas. Esta cifra representa aproximadamente el 1% del PIB español.
- Empleo generado: Más de 200.000 profesionales cualificados, entre ingenieros, consultores y técnicos. La demanda de ingenieros en España supera la oferta, con una tasa de paro inferior al 5% en este colectivo.
- Reivindicación central: Combatir la competencia desleal de los medios propios de las administraciones públicas, que según las patronales distorsionan el mercado al no tener que cumplir con los mismos requisitos de solvencia, plazos de pago o transparencia.
- Licitaciones públicas: El mercado de contratación pública en España supera los 20.000 millones de euros anuales en obras y servicios de ingeniería. Las empresas privadas estiman que los medios propios captan entre el 30% y el 40% de estos contratos, a menudo sin competencia real.
Por qué es importante
La alianza entre Tecniberia y CÍES busca crear un interlocutor único ante el Gobierno y las administraciones autonómicas. Hasta ahora, la fragmentación había diluido la capacidad de presión del sector. Con este acuerdo, las empresas de ingeniería esperan influir en la nueva Ley de Contratos del Sector Público y en la regulación de los medios propios. La unión también permitirá compartir recursos para la formación, la innovación y la internacionalización.
Los ganadores inmediatos serán las grandes ingenierías que compiten por megacontratos de infraestructuras (carreteras, ferrocarriles, obras hidráulicas) y también las pymes que buscan visibilidad en licitaciones internacionales. Los perdedores: los medios propios de las administraciones, que verán una oposición más coordinada. Además, las empresas de ingeniería privada podrán ofrecer mejores condiciones laborales para atraer talento, en un mercado donde la escasez de ingenieros es un problema creciente. Según datos del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, España necesita formar 10.000 ingenieros adicionales al año para cubrir la demanda.
El impacto en el sector público también será relevante. Si la presión de las patronales logra cambios normativos, las administraciones tendrán que justificar de forma más rigurosa el recurso a medios propios, lo que podría aumentar la transparencia y la eficiencia del gasto público. Sin embargo, también podría ralentizar la ejecución de proyectos si se incrementan los requisitos burocráticos.
Qué significa para usted
Si es inversor o directivo del sector, esta unión implica un cambio en el tablero de la contratación pública. La voz única facilitará negociaciones salariales y condiciones laborales para los ingenieros, un colectivo con alta demanda. Para los profesionales, la creación de una bolsa de empleo común mejorará la movilidad laboral y las oportunidades de empleo cualificado en toda España.
- 1Para ingenieros y consultores: La bolsa de empleo común que planean ambas patronales mejorará la movilidad laboral y las oportunidades de empleo cualificado en toda España. También se prevén programas de formación conjuntos para mejorar la competitividad del sector.
- 2Para empresas del sector: La defensa conjunta ante licitaciones desleales y la participación en misiones internacionales abrirá nuevas oportunidades de negocio, especialmente en Latinoamérica y Europa del Este. Las pymes podrán acceder a mercados que antes les resultaban inaccesibles por falta de representación.
- 3Para administraciones públicas: La unificación de criterios puede agilizar los procesos de contratación, pero también aumentará la presión para que los pliegos sean más transparentes y para que se limite el uso de medios propios a casos justificados.
- 4Para inversores: Las empresas de ingeniería cotizadas podrían ver mejorada su capacidad de obtener contratos públicos, lo que podría traducirse en mayores ingresos y márgenes. La reducción de la competencia desleal también beneficia a las compañías más eficientes.
Qué vigilar a continuación
El acuerdo establece acciones concretas para los próximos meses: la creación de una bolsa de empleo nacional, la organización de eventos conjuntos y la elaboración de informes jurídicos para impugnar licitaciones que consideren desleales. También se prevé la participación en ferias internacionales para promocionar la ingeniería española, como la feria de Hannover Messe o el congreso mundial de ingeniería en Londres.
El primer test será la respuesta del Ministerio de Transportes y Agenda Urbana ante las reivindicaciones sobre medios propios. Si el Gobierno modifica la normativa, podría abrirse un nuevo ciclo de contratación favorable a las empresas privadas. Además, la unión podría inspirar a otros sectores profesionales, como la arquitectura o la consultoría, a seguir el mismo camino. Los próximos meses serán cruciales para ver si la alianza se traduce en cambios legislativos concretos o se queda en una declaración de intenciones.
En resumen
La fusión de facto de las dos patronales más importantes de la ingeniería privada española marca un antes y un después en la representación del sector. Con más de 3.000 empresas y 200.000 profesionales detrás, la nueva fuerza negociadora buscará redefinir las reglas del juego en las licitaciones públicas y en la competencia con los medios propios de la administración. El éxito dependerá de la capacidad de ejecutar las acciones previstas y de mantener la cohesión entre los distintos intereses empresariales. El sector de la ingeniería española se prepara para dar un golpe sobre la mesa, con el objetivo de captar una mayor parte de los fondos europeos y mejorar su competitividad internacional.


