La Cámara de Representantes de EE.UU. presentó un proyecto de ley de gastos para el año fiscal 2027 que financia al Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) con $71.4 mil millones, pero con recortes que encienden alarmas entre defensores de vivienda asequible.
El Panorama General

El proyecto THUD 2027, aprobado por un subcomité de la Cámara, asigna $71.377 mil millones en autoridad presupuestaria discrecional para HUD y el Departamento de Transporte. Si bien el representante Steve Womack, presidente del subcomité, lo presenta como un avance que "invierte en vivienda y servicios integrales para los más vulnerables", los números revelan una realidad mixta. Este proyecto llega en un momento crítico: el parque de vivienda pública del país acumula un déficit de mantenimiento estimado en más de $70 mil millones, y los recortes propuestos podrían agravar aún más las condiciones de vida de los inquilinos de bajos ingresos.
Por un lado, se mantienen programas clave como los vales de vivienda (Sección 8) y se evita la eliminación del Community Development Block Grant (CDBG) y HOME, tal como había propuesto la administración Trump. Pero por otro, el Fondo de Vivienda Pública sufre un recorte de $1.25 mil millones respecto a 2026, lo que podría exacerbar la crisis de mantenimiento en los proyectos existentes. Los defensores de la vivienda señalan que este recorte es particularmente preocupante dado que la inflación en costos de construcción ha encarecido las reparaciones. Además, el proyecto incluye disposiciones que restringen la elegibilidad para vales Sección 8 a estudiantes menores de 24 años sin hijos, solteros, no veteranos y sin discapacidad, con excepciones limitadas para ex tutelados. Esto podría afectar a miles de jóvenes que dependen de esta asistencia para completar su educación.
“El proyecto de ley mantiene los vales de vivienda pero recorta $1.25 mil millones a la vivienda pública, un golpe para los inquilinos de menores ingresos.”
En Cifras
- Vales de vivienda (Sección 8): Se asignan $34.083 mil millones para el programa de vales, más $4 mil millones adicionales a partir del 1 de octubre de 2027. La Asociación Nacional de Agencias Locales de Financiamiento de Vivienda (NALHFA) había solicitado al menos $38.4 mil millones para cubrir la demanda actual y expandir el programa a nuevas familias. La diferencia de $4.3 mil millones significa que aproximadamente 200,000 familias podrían quedar fuera de la lista de espera.
- Fondo de Vivienda Pública: Recibe $7.069 mil millones, una reducción de $1.25 mil millones frente a 2026. Se agregan $50 millones para agencias en riesgo de déficit, una cantidad insuficiente según los administradores de vivienda pública, que estiman que se necesitan al menos $500 millones adicionales para evitar el deterioro acelerado de las unidades.
- Asistencia para personas sin hogar: Total de $4.161 mil millones, con $3.779 mil millones para el programa Continuum of Care y $290 millones para subvenciones de emergencia. Este nivel de financiamiento es similar al del año anterior, pero los proveedores de servicios advierten que no es suficiente para abordar el aumento de personas sin hogar en muchas ciudades, especialmente entre familias con niños.
- CDBG: Asignación de $3.3 mil millones dentro del Fondo de Desarrollo Comunitario de $5.853 mil millones. NALHFA pedía $4.2 mil millones. La reducción de $900 millones limitará la capacidad de las ciudades para financiar proyectos de infraestructura comunitaria, como centros de salud y parques.
- Asistencia de alquiler basada en proyectos: $18.575 mil millones más $400 millones en octubre de 2027, superando en $432 millones el nivel del año anterior. Este aumento es modesto pero proporciona cierta estabilidad a los propietarios que participan en el programa.
Por Qué Importa
El proyecto refleja la tensión entre la necesidad de vivienda asequible y las prioridades fiscales. Si bien los vales de vivienda —que atienden a millones de familias— se mantienen, el recorte a vivienda pública podría significar más unidades deterioradas y listas de espera más largas. La prohibición de asistencia Sección 8 a estudiantes menores de 24 años sin hijos, solteros, no veteranos y sin discapacidad (con excepciones para ex tutelados) apunta a un endurecimiento de elegibilidad. Los críticos argumentan que esta medida es contraproducente, ya que la vivienda estable es un factor clave para la finalización de estudios superiores y la movilidad económica.
Los defensores de la vivienda, como NALHFA, celebran que CDBG y HOME sobrevivan, pero advierten que el financiamiento es insuficiente. La batalla por los fondos para personas sin hogar también es clave: tras los intentos de la administración Trump de redirigir el programa Continuum of Care hacia modelos de vivienda transitoria con requisitos laborales y de tratamiento, los tribunales bloquearon esos cambios. El proyecto actual mantiene la estructura de subvenciones existente, lo que da cierta estabilidad a los proveedores de servicios. Sin embargo, la falta de aumento en los fondos significa que muchas organizaciones continuarán operando al límite de su capacidad.
Qué Significa Para Ti
Si eres inquilino de vivienda pública, prepárate para posibles demoras en reparaciones y mantenimiento debido al recorte de $1.25 mil millones. Los titulares de vales Sección 8 no verán cambios inmediatos, pero la financiación por debajo de lo solicitado por NALHFA podría limitar la expansión del programa. Para los estudiantes que dependen de la Sección 8, la nueva restricción de elegibilidad podría significar la pérdida de su subsidio, lo que podría obligarlos a abandonar sus estudios.
- 1Dueños de propiedades: Las asignaciones para asistencia de alquiler basada en proyectos aumentan ligeramente, lo que podría estabilizar los ingresos de propietarios que participan en estos programas. Sin embargo, el recorte en vivienda pública podría reducir la demanda de ciertos proyectos de rehabilitación.
- 2Inversores en bonos de vivienda asequible: El mantenimiento de CDBG y HOME es positivo, pero los recortes a vivienda pública pueden reducir la demanda de ciertos proyectos. Los inversores deberían monitorear las asignaciones estatales y locales para compensar el déficit federal.
- 3Gobiernos locales: Deberán buscar fuentes alternativas para cubrir el déficit de vivienda pública, posiblemente mediante bonos o asociaciones público-privadas. Ciudades como Nueva York y Los Ángeles ya han anunciado planes para aumentar su financiamiento local para vivienda asequible.
Qué Vigilar
El proyecto aún debe ser aprobado por el pleno de la Cámara y el Senado, donde podrían introducirse modificaciones. La fecha límite para el presupuesto federal es el 30 de septiembre de 2026. Los grupos de presión como NALHFA continuarán cabildeando para aumentar los montos, especialmente para vales de vivienda y CDBG. Además, el fallo judicial que bloqueó los cambios al programa Continuum of Care podría ser apelado, aunque el actual proyecto de ley parece respetar la estructura previa. Cualquier cambio en las reglas de elegibilidad para Sección 8 también será monitoreado de cerca. Los inversores y operadores deben prestar atención a las enmiendas que podrían surgir en el Senado, donde los demócratas podrían presionar para restaurar los recortes a vivienda pública.
El Balance Final
El presupuesto HUD 2027 es un compromiso a medias: protege programas clave como los vales de vivienda y CDBG, pero recorta la vivienda pública y no alcanza los niveles solicitados por los defensores. Para los inquilinos más vulnerables, el resultado es incierto. La atención ahora se centra en el debate legislativo de los próximos meses, que definirá si estas cifras se ajustan al alza o se consolidan los recortes. En el corto plazo, los operadores de vivienda pública deberán buscar eficiencias y fuentes de financiamiento alternativas, mientras que los inversores en bonos de vivienda asequible deben prepararse para un entorno de financiamiento federal más restrictivo.


