Quince familias han apostado por un experimento rural a una hora de Seattle. Su éxito podría redefinir cómo se desarrolla la tierra agrícola bajo presión inmobiliaria.
El Panorama General

En 2020, un grupo de conservacionistas compró 240 acres de granja en el condado de Snohomish. La tierra estaba zonificada como residencial, no agrícola. "Es una de las últimas granjas de este tamaño que no está en zona inundable", dice Dave Boehnlein, cofundador del proyecto. Sabían que los desarrolladores la comprarían pronto.
Su solución: Rooted Northwest, una comunidad co-housing con 70 viviendas agrupadas. El 93% del terreno —223 acres— se dedicará a jardines, bosque y agricultura. Las casas, en su mayoría townhouses de 2 a 4 dormitorios, empezarán en $875,000. Los propietarios pertenecerán a dos asociaciones de vecinos.
“"Volvemos al pueblo rural de toda la vida: casas agrupadas para seguridad y recursos compartidos, con granjas y jardines alrededor", explica Boehnlein.”
Por Qué Importa
Este proyecto prueba un modelo híbrido en un mercado inmobiliario tensionado. En vez de lotes de 5 acres con casas aisladas —lo que exige la zonificación actual—, concentra la vivienda y libera tierra productiva. La comisión de planificación y el consejo del condado tuvieron que aprobar una ordenanza especial para permitirlo.


