La guerra de Irán está sacudiendo los mercados globales. Los inversores inmobiliarios enfrentan una tormenta perfecta.
El panorama general El conflicto geopolítico está elevando los precios del petróleo y la incertidumbre. Esto ocurre cuando las economías ya luchan contra la inflación persistente. Jim McCormick, estratega macro global de Citi, lo llama "una mezcla bastante mala para los mercados".
La estanflación —crecimiento lento con alta inflación— es el fantasma que regresa. Los mercados inmobiliarios son especialmente vulnerables a este escenario.
“Una mezcla bastante mala para los mercados.”
Por qué importa Los bienes raíces no funcionan bien en entornos de estanflación. Los costos de construcción se disparan con la inflación, pero el crecimiento económico débil frena la demanda. Los proyectos se vuelven inviables.
Las tasas hipotecarias, ya altas, podrían subir más si los bancos centrales mantienen políticas restrictivas. Esto golpea directamente al mercado residencial. Las ventas se estancan, los precios se ajustan y los desarrolladores posponen lanzamientos.


