Una casa adosada de 180 años en Cobble Hill, Brooklyn, acaba de ser transformada en una obra maestra moderna que se vende por $14.3 millones. El proyecto, liderado por el estudio ECKSTRØM, marca el inicio de una colección de cinco residencias que reimaginan la arquitectura del siglo XIX en Brooklyn y el West Village. La propiedad, construida originalmente entre 1844 y 1845 por Jacob Frost, ha sido sometida a una renovación de dos años que preserva su fachada histórica mientras integra diseño contemporáneo y principios de eficiencia pasiva. "Todo en la casa es personalizado, desde el aislamiento de primera calidad hasta el sistema ERV que circula el aire", dice Marta Maletz, agente de Compass que co-lista la propiedad. La casa de 6,271 pies cuadrados cuenta con 5 habitaciones, múltiples espacios de entretenimiento y un sótano transformado en un retiro de bienestar con gimnasio, baño de hielo, sauna y sala de cine familiar. El mercado de lujo en Brooklyn ha mostrado una demanda constante por propiedades que combinan historia con comodidades modernas, y esta casa representa una tendencia creciente: compradores que buscan autenticidad arquitectónica sin sacrificar el confort del siglo XXI. La renovación, completada hace apenas semanas, expandió el sótano e integró un diseño abierto y conectado que mantiene la jerarquía clásica de una casa adosada: el nivel de salón para entretenimiento y el nivel inferior para la vida diaria. El resultado es una propiedad que se siente tanto histórica como completamente moderna.
El Panorama General

Esta propiedad de 6,271 pies cuadrados fue construida originalmente entre 1844 y 1845 por Jacob Frost. Tras una renovación de dos años, el equipo de Carlos Saavedra y Nicole Eckstrom ha logrado preservar la fachada histórica mientras integra diseño contemporáneo y principios de eficiencia pasiva. "Todo en la casa es personalizado, desde el aislamiento de primera calidad hasta el sistema ERV que circula el aire", dice Marta Maletz, agente de Compass que co-lista la propiedad. La casa conserva la jerarquía que define la vida en una casa adosada clásica, mientras introduce un diseño más abierto y conectado. El mercado de lujo en Brooklyn ha mostrado una demanda constante por propiedades que combinan historia con comodidades modernas. Esta casa, con sus 5 habitaciones y espacios de entretenimiento, representa una tendencia creciente: compradores que buscan autenticidad arquitectónica sin sacrificar el confort del siglo XXI. La renovación incluye características como pisos de roble blanco aserrado, paredes encaladas y encimeras de mármol, nogal y cuarcita, todo curado por la firma de diseño de interiores General Assembly. Este nivel de personalización se está convirtiendo en un diferenciador clave en el mercado de ultra lujo.

